Viejas fórmulas de cómo crear empleo

Todos los gurús lo saben:

para crear empleo:

  1. se deben abandonar progresivamente actividades de mano de obra barata y poco valor añadido, por nuevas actividades más difíciles, competitivas y de mayor valor añadido.
  2. con dineros públicos se deben crear escenarios que propicien y apoyen iniciativas para estas actividades, emprendidas por todo tipo de actores: empresas, autónomos, y en especial emprendedores.
  3. los sectores públicos deben limitar sus actividades a las relacionadas con servicios de interés público general, y que no entren en competencia desleal con el sector privado.
  4. los sectores públicos, en su papel de entidad contratante de tales servicios, deben traccionar a empresas y autónomos, que proporcionen mejora y excelencia en tales servicios.
  5. la contratación de tales servicios ha de ser absolutamente transparente e igualitaria.

Para llegar a estos cinco puntos, muchos de esos gurús se han prodigado en intensos debates, han perdido pelo en abundancia, e incluso han succionado muchos dineros públicos, en contra de sus propias conclusiones.

En mi caso me siento afortunado, pues tan sólo he tenido que leerles un poco por encima para captar sus concienzudas tesis, sin necesidad de perder parte de mi preciado, y a la vez escaso pelo.

Aquí debajo, o con profusos vínculos podría hacer referencia a Stiglitz, economistas varios, tertulianos de ideología variada, lores, directores mamuts de instituciones y chiringuitos varios. Eso es lo que muchos de ellos hacen, supongo que para despistar pues lo consiguen, pero para no aburrir, voy a omitir tales vínculos y referencias.

Ahora bien, si nos ponemos a analizar la cruda realidad acontecida en los últimos 10 años, tanto la que se recibe de medios de comunicación y medios oficiales, como la que vemos en nuestro entorno cercano -oh sorpresa, nada se les parece-,  no sólo veremos que esos cinco puntos se incumplen, sino que además sospechamos -oh sorpresa de nuevo- que podrían ser acertados, puesto que no cumpliéndose, se destruye empleo.

Veamos lo que nos dice el INE sobre empleo:

  • dato a nivel nacional de paro en 2003: 11,3%·
  • dato a nivel nacional de paro en 2013: 27,2% (1 trim)

Ah, claro, alguien dirá: es que ahora hay más población. Vaya, veamos más datos de empleo:  población ocupada en miles de personas:

  • en 2007: 20477
  • en 2012: 16957

Podríamos seguir con cantidad de datos, sobre de dónde procede tal destrucción de empleo (es obvio, de la construcción, qué paradoja), cómo se ha redistribuido (curiosamente seguros y banca que daban cobertura a construcción se mantienen), etc, etc.

Pero lo que está claro es que no se ha generado empleo. No se han aplicado puntos 1 a 5 citados. Alguien que tenía que haber hecho las tareas, no las ha hecho, y se ha dedicado a decir que el estado tiene que gastar menos y recaudar más. Para eso pongo a mi abuela de presidenta del gobierno, y a un niño de 8 años de asesor, para que le diga que suba el IVA y el IBI. Además, por mal que lo hicieran, seguro que abordaban los puntos 1  a 5.

EMPLEO

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